MÚSICA
Por: Juan Carlos Garcia Sierra • Colombia.com

Se fue Eddie Van Halen, pero nos queda el poder de una superbanda y su música inmortal

Eddie Van Halen es considerado como uno de los más grandes guitarristas del rock. Foto: Facebook Eddie Van Halen

Eddie Van Halen, legendario guitarrista y líder de la agrupación Van Halen se fue de este mundo dejándonos una superbanda y su música inmortal, obligatoria en el buen gusto rockero.

El mundo rockero se encuentra de negro hoy, pero este negro no es el que suele identificar a quienes gustan de este ritmo inmortal, este negro despide a un grande, que, con su talento y su carisma, dio a varias generaciones una permanente banda sonora en su cabeza.

Desde muy pequeño abandonó su Ámsterdam natal para embarcarse en la aventura americana, un sueño que él logró disfrutar durante la mayor parte de su vida al lado de su hermano, con quien fundó Van Halen, una verdadera leyenda del rock que retumbará por siempre en los oídos de quienes han hecho de la música una verdadera pasión, un aire cargado de vida para respirar.

A los 65 años el cáncer le ganó la pelea, pero él ganó en vida muchas, fue un pendenciero del éxito porque lo batalló, primero a golpe de tambor y platillos, y luego con la guitarra, llegó a ser tan bueno con ella que la revista especializada en rock, Rolling Stone, lo catalogó como el octavo mejor guitarrista de la historia, así que no se trataba de cualquier rockero, sino de uno de los mejores.

Siempre le agradeció a su padre, un músico de jazz, haberlo conducido por el camino de la música, porque a través del piano trazó mundos musicales que tenían una vía sin retorno al rock, los recitales de música exclusiva no eran señales de tránsito para acatar en una carretera con el acelerador a fondo.
Eddie y su hermano trasegaron juntos un camino largo en donde las alegrías fueron más que las penas, estas últimas ineludibles cuando se quiere mirar de frente el fulgor de un cielo estrellado que se abre despejado para aquellos llamados a brillar como cuerpo celeste con la guitarra eléctrica colgada y bien afinada.

Los hermanos Van Halen formaron una banda eterna con su propio nombre, quizás por sonoridad o por una vanidad que siempre se les permitió, aunque corriendo un riesgo grande al exponerse directo al fracaso, pero con su calidad, ese temor se disipó y Van Halen no se puso como aviso de neón sino como una advertencia con letras de oro bien grandes.

Lo mejor para quien se ha ido de este mundo es que fluya un homenaje con su obra, un legado potente y vigoroso que se ha sabido ganar el respeto, la devoción e inspiración de los más grandes. Un riff eterno para el gran Eddie Van Halen que dejó su música etérea, flotando libremente.

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