"Jackass Forever" y "Moonfall" intentarán destronar a "Spider-Man: No Way Home" en la taquilla de cine de Estados Unidos
"Spider-Man: No Way Home" es la película que más ha dominado la taquilla desde el inicio de la pandemia.
El regreso de los chicos de "Jackass" once años después y la nueva apuesta del director alemán Roland Emmerich por el cine de catástrofes, "Moonfall", llegan a los cines de EE.UU. este 4 de febrero con el deseo de seguir la estela de "Spider-Man".
Tras el estreno el pasado 17 de diciembre de "Spider-Man: No Way Home", cuarta cinta más taquillera en la historia de EE.UU. con una recaudación total de 735 millones de dólares, las disparatadas bromas de "Jackass Forever" y la plagada de efectos especiales "Moonfall" esperan hacer lo propio y cautivar a los espectadores este fin de semana.
"Jackass" regresa a la gran pantalla con un montón de nuevos y desternillantes 'golpes bajos' entre el elenco de actores, que seguirá haciendo gala del icónico eslogan de la franquicia: "No lo intenten en casa". Bajo la dirección de Jeff Tremaine y la producción de la también estrella de la saga Johnny Knoxville, la cinta suma a su reparto habitual las apariciones especiales de figuras como el rapero Machine Gun Kelly o el presentador de televisión Eric André.
Consulta AQUÍ los mejores estrenos de cine en tu ciudad
Por otra parte, Roland Emmerich vuelve con "Moonfall" para reivindicar su gusto por el cine apocalíptico, género que le abrió un hueco en Hollywood gracias a títulos como "El Día de la Independencia", "El patriota" y "2012". El alemán conoce como nadie los secretos de llevar el fin del mundo a la gran pantalla bajo cualquier pretexto: el cambio climático ("El día de mañana"), una mutación nuclear ("Godzilla") o una invasión alienígena ("Independence Day").
Finalmente, para aquellos que no sean amantes del sentido del humor bestia de "Jackass Forever" ni se sientan atraídos por la ciencia ficción, también se estrena la tragicomedia romántica "La peor persona del mundo". El noruego Joachim Trier dirige este film con el que cierra su conocida como "Trilogía de Oslo" -tras "Reprise" (2006) y "Oslo, 31 de agosto" (2011)- y que para los expertos es una de las grandes favoritas para hacerse este año con el Premio Oscar a Mejor Película Internacional.